El meteorito de Mendoza

septiembre 30, 2009

Esta noticia anda circulando por los medios y la verdad que hay unas buenas fotos del evento, aunque no tuve mucho tiempo de buscar. La mayoría habla de un meteorito, pero como siempre ocurre con estas noticias, no falta el titular que diga “objeto misterioso” o que haga alusión a la hipótesis extraterrestre.

Se trata de un aro de humo que apareció en Mendoza y que pudo ser visto desde varias provincias. Hay 2 hipótesis principales: un meteorito o un pedazo de satélite. Me parece mucho más factible la primera, ya que la nube de humo que dejó no es nada rara para un evento como este. Si hubiese sido un pedazo de satélite, probablemente no hubiera dejado nubes de ese color. Anécdota: Una vez vi caer un satélite a la atmósfera. Era un conjunto de llamas naranjas muy distantes que se iban separando, apagando y mezclando mientras caían agrupadas por el cielo nocturno. La velocidad, los colores y otros factores concordaban con recuentos confirmados de satélites cayendo.

Bueno, no hay mucho más que decir sobre esto, así que los dejo con las fotos:

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links:

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1180078

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1179842


Nuestra percepción – I (Eventos)

septiembre 29, 2009

Las anécdotas y las experiencias personales son una mala manera de conocer la realidad. Espero estén de acuerdo. Si no lo están, espero que esta entrada y las siguientes les hagan cambiar de parecer. Nuestras experiencias y nuestra memoria de ellas son fuentes de información sujetas a una increíble serie de problemas que las hacen absolutamente pésimas para evaluar los aspectos más complicados de la realidad.


Experiencia personal

Seguramente, nadie leyendo esto tiene la impresión de estar moviéndose a unos 800.000 km/h y sin embargo, así estamos (movimientos de la tierra + movimientos del sistema solar + rotacion en la galaxia +  movimiento de la galaxia). Tampoco nadie acá debe ser consciente de la radiación electromagnética que atraviesa su cuerpo todo el día, todos los días. El ser humano no es un instrumento de medición. No podemos ver en infrarrojo ni en ultravioleta, ni podemos escuchar sonidos demasiado graves o demasiado agudos, no podemos interpretar correctamente números grandes y tampoco somos buenos evaluando posibilidades.

Esto no es lo mismo que decir que las experiencias personales y las anécdotas no sirven para nada o carecen de utilidad o valor científico. No estoy diciendo eso. Ambos son excelentes puntos de partida y son absolutamente necesarios para el proceso de descubrimiento y la investigación de la realidad. Son semillas para una investigación profunda de algo. Por ejemplo, si estamos en un fogón en la playa y se cumplen ciertas condiciones, podemos ver, luego de apagar el fuego, que hemos creado vidrio. Esta experiencia/anécdota luego nos hará investigar por qué pasó eso, y terminamos descubriendo realmente el vidrio.

La idea del método científico es, primordialmente, la de sistematizar el proceso de investigación y reducir la subjetividad al mínimo. Por lo tanto, no admite las anécdotas y las experiencias personales como evidencia, pero sí las admite como objeto de investigación.


Improbabilidad y eventos memorables

Todos hemos escuchado cosas como la siguiente:

“Ayer soñé que estaba volando en avión y cuando me levanté y vi las noticias, había chocado un avión.”
O
“El otro día estaba ordenando mi cuarto y me puse a ver fotos de cuando estaba en el colegio, y hoy, volviendo del trabajo me encontré con un ex compañero que se sentaba al lado mío en Literatura. Hace 10 años que no lo veía!”

Estos eventos son memorables. Hay eventos memorables, eventos no memorables y no-eventos. Generalmente, le damos una importancia sumamente desmedida a los eventos memorables, apenas recordamos los eventos no memorables e ignoramos completamente los no-eventos. Voy a explicar estas categorías en más detalle y seguramente van a darse cuenta de que me refiero.

Evento memorable: un suceso que, por su contenido emocional, su relevancia o relación con nuestra ideología o por sensación de improbabilidad, recordamos con importancia. Un ejemplo sería cualquiera de los casos mencionados anteriormente.

Evento no memorable: Un evento cualquiera que no se destaque demasiado. Por ejemplo, soñar con tu amigo de la infancia y no verlo al día siguiente. Quizás recuerdo el sueño luego, pero no es algo especial.

No-evento: Un evento que ni siquiera es registrado mentalmente como tal, debido a su regularidad, a que ocurre fuera de nuestra percepción, o porque no ocurre (permanece como una posible situación). Por ejemplo, todos los encuentros posibles que, serían un “evento memorable” en caso de presentarse, que no ocurren en un determinado día. O también, romper una taza (un mal augurio) y que no ocurra nada extravagante luego. Si rompemos una taza y luego tenemos un accidente, relacionamos ambos, y la rotura de la taza se transforma en un evento premonitorio.

T. Gilovich, "How we know what isn't so". Si lo consiguen, leanlo.

T. Gilovich, "How we know what isn't so". Si lo consiguen, leanlo.

Una anecdota

Mi madre me dijo una vez “siempre que te estoy por llamar, suena el teléfono, atiendo y sos vos”. En su comentario había un tono de sorpresa que daba pie a una interpretación sobrenatural del evento: quizás era algo de madre-hijo, o una especie de telepatía rudimentaria, o simplemente, una sincronía en nuestra forma de ser y nuestras acciones.

Quizás, planteé yo, no era ninguna de ellas. Quizás, ni siquiera había un fenómeno extraño que era necesario explicar.

Mi madre recordaba el evento memorable: pensar en llamarme y recibir un llamado. ¿Pero, que pasaba cuando pensaba en llamarme y lo hacia, sin que yo la llamara a ella? Esto es un evento no memorable y por lo tanto, ella era incapaz de siquiera aproximar una relación numérica entre ambos casos cuando se lo pregunté. Yo, ciertamente, estaba seguro que ella me llamaba a mi más que yo a ella. Creo que lo mismo es cierto para cualquier relación madre-hijo.

Ahora, hay más eventos a considerar:

–          Piensa en llamarme y se olvida (no-evento)

–          Piensa en llamarme y recibe un llamado de otra persona (no-evento)

–          Yo la llamo sin que ella este pensando en llamarme (evento no memorable) (aunque creo que argumentaría que un llamado de su hijo siempre es memorable)

–          Piensa en llamarme y yo llamo a otra persona (no-evento)

Puesto de esta forma, es fácil ver que la coincidencia a la que ella se refería no es algo “anormal”, todo lo contrario: Es de esperarse que ocurran coincidencias memorables. Lo extraño sería que no ocurran.

Otro recomendado, y mas que el anterior: "El mundo y sus demonios", Carl Sagan

Otro recomendado, y mas que el anterior: "El mundo y sus demonios", Carl Sagan

Criterio

Lo mismo puede decirse de las relaciones encontradas entre los sueños y la realidad. En definitiva, cuando relacionamos un hecho real con algo soñado, estamos encontrando una relación, basada en un criterio arbitrario impuesto luego del evento, entre la realidad y la memoria de una serie de pensamientos surreales que ocurrieron a las 3am mientras dormíamos.

Solo recordamos los aciertos. Si una persona de 30 años tiene en su vida 4 sueños “premonitorios”, eso significa que tuvo al menos 10946 sueños no-premonitorios. Es decir, un 0,00036% de sueños premonitorios. Incluso si tiene 40, seguiría estando muy por debajo de siquiera una cifra entera. ¿Que criterio adoptamos para validar una habilidad premonitoria? ¿Una tasa de acierto menor al 1%?

Además, hay que considerar que estamos hablando de “la probabilidad de que ESTA persona tenga un sueño premonitorio”. Esa probabilidad es ciertamente baja, pero la probabilidad de que “una persona cualquiera tenga un sueño premonitorio” es mucho, mucho más grande.


Que sigue

Voy a seguir este artículo con uno sobre la probabilidad, que es muy importante para entender cómo nuestro propio razonamiento nos puede llevar a creer fuertemente en cosas equivocadas.

Por ahora, queda nuestra indiferencia por muchos eventos que nos rodean y como solemos contar solo los casos positivos y ni siquiera registrar los negativos.

PD: ¿Fue muy largo este artículo? Dejen su comentario.

Libros:
es.wikipedia.org/wiki/El_mundo_y_sus_demonios
http://www.amazon.com/How-Know-What-Isnt-Fallibility/dp/0029117062


Agua en la Luna

septiembre 27, 2009

Hace unos días recibí con agrado y alegría esta noticia. Quizás a algunos no les parezca una noticia tan importante. Ciertamente, al diario “La Nación” no le causó mucha impresión:

"descubrimientos".... bah...


Esa es la nota, arriba a la derecha, en la sección de “Ciencia/Salud” (como si con una carilla bastará para cubrir las noticias diarias de ciencia y salud en el 2do milenio). Si, esa nota que es más chica que el chiste de Nik en la página anterior.

En fin, un lado interesante de este descubrimiento es que la detección fue lograda por 3 sondas espaciales diferentes: Cassini, Deep Impact y Chandrayaan 1. Las primeras dos pasaron cerca de la Luna mientras iban hacia otros lugares, y Chandrayaan 1, una nave India, la orbitó.



Detección


Vemos la Luna porque esta refleja la luz del sol. Cuando la luz se refleja de algo, parte de ella es absorbida. Es esta absorción la que le da color a las cosas. Ahora, el agua (H2O) y el hidroxilo (HO) absorben muy bien la radiación que tiene una longitud de onda de 2,8 micrones (2800nm). La luz visible está entre los 380nm (violeta) y 750nm (rojo). La radiación de 2800nm corresponde a la llamada “Baja frecuencia”, que es usada, por ejemplo, para transmisiones de radio AM. Bueno, al analizar el espectro de la luz que refleja la Luna, se encuentra una anormal falta de radiación de 2,8 micrones. Se esperaba que falte parte de esta radiación, pero lo que encontraron es que falta mucho más de lo que esperaban. Como no se conoce otra sustancia capaz de absorber tanta cantidad de esta radiación, la conclusión es que hay agua. Como las tres sondas captaron lo mismo, podemos descartar fallas técnicas y demás “condiciones experimentales”.

El color azul corresponde a la presencia de agua

El color azul corresponde a la presencia de agua



Lo que muestran estos resultados es que el agua compone entre un 0,1% y un 1% del peso de la Luna. No es poco. No es mucho tampoco, pero es una cifra importante. Ahora, ¿de dónde vino? Bueno, pensemos que la Luna viene sirviendo como práctica de tiro para todo tipo de vagabundos espaciales hace unos cuantos billones de años. Según los cálculos, esto es suficiente para depositar una gran cantidad de agua en la Luna, una cantidad acorde a la que encontramos.

Por último, la cantidad de agua es afectada por el Sol. Al parecer, el viento solar del sol, que contiene hidrógeno, está golpeando contra la Luna, liberando oxigeno de las rocas y combinándose con este para formar agua. WOW. Y ustedes pensaban que Evian era agua de categoría: imagínense tomarse un vaso de agua lunar, fabricada in situ por el viento de una bola gigante de gas incandescente. Gente, viento solar chocando con rocas lunares y generando agua, y nos enteramos de esto con 3 naves espaciales que mandamos desde acá, desde la tierra, hacia el espacio. No tiene desperdicio.

Más calor = menos agua

Más calor = menos agua



¿Pero no trajimos rocas de la Luna?, dirán algunos. ¡Sí! ¿Por qué no descubrimos esto antes? Bueno, las rocas que trajimos de la Luna son muy, muy secas. Sufrimos de una mezcla de falta de instrumentos apropiados y de mala suerte

Ahora hay que ver si tenemos que mandar las pesadas cargas de agua a los próximos astronautas que visiten la Luna o si solo les damos sobrecitos de Tang.


Encuesta

septiembre 24, 2009

Si no les molesta el ingles, los invito a contestar esta encuesta de 12 preguntas (1 minuto mas o menos) sobre ciencia general. Una vez contestada, pueden compartir su resultado o discutir las preguntas.

El link:
http://pewresearch.org/sciencequiz/


Updates esta semana

septiembre 21, 2009

Esta semana va a ser muy dificil que actualice la pagina porque casi no voy a estar con la computadora. Por lo tanto, les pido un favor: manden noticias o articulos de interes que quieran compartir con los lectores del blog a ciencianoficcion@gmail.com y yo me voy a ocupar de subirlos.

Saludos!


La Ley de Atracción

septiembre 16, 2009

Los círculos New Age tienen una nueva filosofía para compartir con todos nosotros. En realidad, no es muy nueva, porque es un resumen de ideas espirituales y pensamientos mágicos bastante simples y viejos. Sin embargo, lo que sí es nuevo la forma en que está siendo popularizada: usando películas “mainstream”. Claro, antes viene el libro, o los dos salen a la vez. Bueno, la que fue bastante popular hace un tiempo fue un libro/película llamada “El secreto”.

No es un secreto si se lo contas a todos

No es un secreto si se lo contas a todos

Toda la idea se basa en que hay un gran secreto de la vida que nos van a dar a conocer. No me voy a meter en el paradójic pero lamentablemente efectivo marketing capaz de presentar una idea que está en la internet hace años como un secreto, pero vale la pena notarlo.

El secreto es “La Ley de Atracción”. ¡Wow! Suena científico, ¿no? Es una ley y… y es sobre la atracción. ¡Eso es ciencia pura!

La Ley de Atracción postula que “todo lo que se asemeja se atrae”, y que, para controlar la energía de uno y usarla en su beneficio debe:

1. Saber lo que uno quiere
2. “Pedirselo” al universo
3. Actuar, sentir y pensar como si lo deseado ya hubiese sido adquirido
4. Estar “abierto” a recibirlo.

Lo primero que deberíamos notar, antes de indagar en por qué este tipo de creencia no solo es absurda si no que también es ofensiva y constituye un insulto a cualquier ser humano, es que si cambiamos la palabra “universo” por “genio” y eliminamos el punto 3, obtenemos lo siguiente:

¿3 deseos? ¡No! ¡¡¡Infinitos!!!

¿3 deseos? ¡No! ¡¡¡Infinitos!!!

Esto es 100% pensamiento mágico. La Ley de Atracción básicamente estipula que si uno desea algo, lo obtiene. Todo el resto de la teoría, donde se habla de energía, vibraciones y armonías es simplemente palabrerío pseudo-científico diseñado para confundir y asombrar a gente que no tiene incorporada la noción de que hablar sobre esas cosas sin definirlas previamente carece de sentido y valor. La clave acá es el concepto del deseo, el concepto de que nuestros pensamientos son capaces de “atraer” cosas del universo, y que esto, aparentemente, es moneda común en nuestro mundo. No sé si esto de que las cosas se “atraen” en todo el universo se desprende de un desfigurado entendimiento de la ley de gravedad. Vaya uno a saber…

Ahora, no voy a esconder el hecho de que tengo un problema personal con esta idea: no solo pienso que es errónea, absurda e incompatible con toda teoría científica, desde la estructura atómica hasta el movimiento de las galaxias, pasando por la botella de Coca-Cola y el vuelo de los pájaros. No, también considero que es una idea nefasta, increíblemente insensible y discriminatoria.



Cuando las cosas buenas pasan

¿Conseguiste un aumento? ¿Estás más feliz con tu pareja? Pues, seguramente, deseaste esas cosas y la Ley de Atracción las ha materializado para ti. Pero hay muchas otras cosas que uno desea y que no vienen. Bueno, simplemente no las has deseado lo suficiente, quizás no te has concentrado lo suficiente.
La gente rápidamente racionaliza las carencias de esta “ley” con la imposición del siempre bienvenido “doble estándar”: Si te ocurre algo bueno, es porque funciona. Si no, bueno, la ley funciona, es tu culpa que no la pudiste manifestar.
Esto es medianamente insultante (basarse en nada para acusar a alguien de incompetencia). Ahora, ¿qué pasa cuando ocurre algo malo?



Cuando las cosas malas pasan

¿Te despidieron del trabajo? ¿Te llevas mal con tus amigos? Bueno, tengo noticias: Es tu culpa. Si. Así funciona la Ley de Atracción. Evidentemente, estuviste teniendo pensamientos negativos, y han tenido su efecto en tu vida: han atraído cosas negativas. Acá es donde se pone realmente feo.
Cáncer, autismo, enfermedades degenerativas, falta de memoria, depresión, manías, infecciones, accidentes de autos, etc. Todo es culpa del que lo sufre.

Esta “ley” propone que un paciente de cáncer que no se cura, no se cura “porque no lo desea”. Es una noción verdaderamente enfermiza e inhumana. Suficientes problemas tienen esas personas como para que sean juzgados y les digan que su sufrimiento es su responsabilidad y que siguen sufriendo porque son espiritualmente pobres, porque no tienen suficiente imaginación o facultades mentales, o porque en realidad, desean ese sufrimiento.

Esta es la verdadera cara de la Ley de Atracción: la que dice que los chicos malnutridos en África mueren de hambre porque no desean conseguir comida, o que los pacientes con las peores enfermedades del mundo, “se la estaban buscando”.

Pensamientos demasiado negativos, Sr. Hawkings.

Pensamientos demasiado negativos, Sr. Hawkings.


Conclusión

Antes de adoptar una idea, especialmente una que afecta absolutamente toda la realidad, hay que tomarse el trabajo de, por un tema de rigurosidad y de honestidad con uno mismo, evaluar esa idea, ver realmente, que es lo que implica. Se lo deben a sí mismos y a su condición humana el no quedarse con la parte linda y divertida, el “sentite bien, el universo te ama, somos todos energía y amor”. Tómense el tiempo, piensen, en lo que la idea significa. La Ley de Atracción culpa a los enfermos de ser enfermos y a los desafortunados de ser desafortunados. La Ley de Atracción implica que una nena que es violada, fue violada por su culpa. Obviamente, ningún sitio o libro o película New Age habla de este lado de la teoría, porque no son rigurosos, y no pretenden que su audiencia lo sea.

No se olviden: el pensamiento crítico no es automático, es una caja de herramientas. Úsenla.

Otros links:
http://www.newsweek.com/id/36603/page/1
http://www.skepdic.com/lawofattraction.html
http://blogs.discovermagazine.com/badastronomy/2009/06/07/oprah-shame-on-you/



PD: Pido perdón anticipadamente por usar a Stephen Hawkings para argumentar algo tan vacio como la Ley de Atracción.


El 9/9/09

septiembre 13, 2009

Hace unos días fue el 9 del 9 del 2009. ¿Saben lo que eso significa? Sí, que hubo un montón de gente inyectándole importancia al día solo porque se repite el número 9. La razón del festejo proviene de la creencia de que el número 9 es un número “bueno” o de alguna forma “favorable”.

Ahora, creo que el escaso razonamiento detrás de esta creencia es evidente, pero lo que me resulta más sorprendente aún es lo poca elaborada que es esta superstición y la virtual inexistencia de un pensamiento detrás de la misma. No existe el más mínimo esfuerzo por elaborar conclusiones a partir de la premisa de que el número 9 es particularmente beneficioso. Tampoco se demanda evidencia ni se intenta inferir alguna consecuencia observable de todo esto.

Si quieren perder parte de su inteligencia pueden leer esta desastrosa nota publicada en la página del diario La Nación: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1172518

En la misma, la numeróloga Elvira Lago, revela: “El 9 es un número muy bueno, vibra con el planeta Marte, que significa la lucha, el ir para adelante, el buscar un sitio en la sociedad. Es el número que marca la experiencia, el final de una etapa y comienzo de otra nueva”. La verdad, el concepto de que un número “vibre” con un planeta es demasiado para mí. Evidentemente, esta persona no sabe qué es un número, qué es una vibración y qué es un planeta.

Voy a hablar sobre este tipo de lenguaje pseudocientífico en un artículo posterior, pero para hacerla corta, palabras como vibración, onda, energía, materia y frecuencia son usadas a menudo para hacer que algo suene científico, importante y fundamentado. Decir que un número vibra es tan absurdo como decir que la palabra “maté” tiene energía mala. No refleja un mayor entendimiento sobre la materia en cuestión, todo lo contrario.

“Además, el 9 se asocia al amor universal, a lo humanitario. Es un día ideal para realizar algún emprendimiento social, para ayudar al otro y para usar la intuición y la sabiduría”. De ser verdad esto, ¿no deberíamos encontrar una anormal falta de batallas, de muertes o de accidentes en fechas donde predomina el número 9? Adicionalmente, ¿qué parámetros hay que tener en cuenta? ¿Día, mes y año solamente? ¿Hora? ¿Calendario gregoriano u otros? La arbitrariedad con la que uno elige los números y el lenguaje impreciso que se usa para describir sus características garantiza que consigamos evidencia que se ajuste a cualquier número que elijamos.

Cerramos los ojos

Cuando empezamos a creer que los eventos que nos rodean son producto de una predisposición del universo a comportarse acorde a un sistema de medición de tiempo impuesta arbitrariamente por los seres humanos, nos predisponemos a ignorar los mecanismos reales que producen esos eventos. Efectivamente, inventamos una respuesta capaz de responder cualquier pregunta, sin que haga falta fundamento alguno. Basándonos únicamente en nuestra capacidad de reconocer patrones en todo lo que vemos, podemos armar todo tipo de conexiones entre eventos. En definitiva, volvemos a la idea de que los dioses controlan la lluvia, y dejamos de estudiar, aprender y conocer.

Esta página, por ejemplo, muestra muchísimos números y palabras asociados a los ataques del 11 de Septiembre y los vincula con el número 11. Aparentemente, esto es importante, porque 9 + 1 +1 = 11. Claro, 2001 + 11 + 9 es 2021, pero eso no parece importar. Para alguien que no esté acostumbrado a tratar con este tipo de ideas, la lista mostrada en la página puede captar su interés… jamás se da cuenta que por cada 11 descubierto en el nombre de alguien o en la suma de los números de algo hay tantos otros números descartados.

Sería un error pensar que por no tomárselo seriamente, por interesarse en esto más por una cuestión de entretenimiento y no de firme creencia, uno se protege de adoptar estas ideas en su visión del mundo y su entendimiento de las cosas. Al contrario, uno se vuelve en un disipador de las mismas y ayuda a perpetuar el mito, recordando únicamente los casos de interés y descartando los irrelevantes.

Por otro lado, uno desvía un interés genuino, una sed de información y conocimiento sumamente humana, hacia una serie de ideas demostrablemente falsas e irrelevantes. El 7 del 7 del 2007 tuve gente viniéndome a decir que el 7 era un número importante, porque hay 7 días en la semana, o 7 pecados capitales, o lo que sea. Me pareció una lástima, porque evidentemente a estas personas les captivaban esas asociaciones extrañas y las relaciones entre los números y la realidad.

Numerología. Matemática.

Es lamentable que lo primero que pensé cuando escribí ese subtítulo fue “¿Cuántos van a parar de leer?”. Sin embargo, voy a seguir adelante con la idea.

El número pi (π) está presente en las ecuaciones que describen, prácticamente, todo lo que existe. Si piensan que esta afirmación es incorrecta, es porque no las conocen. Puede sonar arrogante, pero es la realidad, y no es producto del conocimiento humano, es la naturaleza misma de este mundo. La relación entre la circunferencia de un círculo y su diámetro es producto de la realidad misma, no de una interpretación humana. Los numerólogos examinan los números, les otorgan significado y los usan para interpretar la realidad: los números no les dan significado, ellos se lo dan a los números. Con esa perspectiva no hacen más que explorar sus propios deseos, ideas y subjetividades. Por definición, les incapacita ver el mundo que los rodea.

Esta ecuación tiene algunos de los números más interesantes del mundo:

euler


La vasta mayoría de la gente no sabe que es la e, la i o que hace el π ahí arriba. De hecho, la mayoría puede ver eso y pensar que es imposible que algún día lo entienda, piensan que es algo fuera de su alcance, reservado únicamente para “nerds”. Estan equivocados. Otro número interesante es la constante de Planck, identificado con la letra h. Tiene un valor de 0,0000000000000000000000000000000006626, o 6,626 x 10 E-34. No es fácil de acordárselo y la mayoría de la gente no entiende la segunda forma en la que lo escribí. Ese número le pone el “cuántica” a la “mecánica cuántica”. Se lo usa para describir el funcionamiento de toda la materia que existe en el universo.

Y el 9/9/09 es un día importante porque el 9 es “el número más humano que tenemos”…

¿Y qué importa?

Me gusta terminar estas notas remarcando lo importante que es hablar sobre estos temas y notar que las supersticiones no son las ideas benignas y neutrales que supuestamente son. Como dice en la nota de La Nación, en Yakarta, había mujeres yendo al hospital para que le hagan una cesárea, para que su hijo nazca el 9/9/09. Para mí, una creencia que lleva a la gente a poner en riesgo la vida de su hijo, es algo relativamente peligroso.