Nuestra percepción – I (Eventos)

Las anécdotas y las experiencias personales son una mala manera de conocer la realidad. Espero estén de acuerdo. Si no lo están, espero que esta entrada y las siguientes les hagan cambiar de parecer. Nuestras experiencias y nuestra memoria de ellas son fuentes de información sujetas a una increíble serie de problemas que las hacen absolutamente pésimas para evaluar los aspectos más complicados de la realidad.


Experiencia personal

Seguramente, nadie leyendo esto tiene la impresión de estar moviéndose a unos 800.000 km/h y sin embargo, así estamos (movimientos de la tierra + movimientos del sistema solar + rotacion en la galaxia +  movimiento de la galaxia). Tampoco nadie acá debe ser consciente de la radiación electromagnética que atraviesa su cuerpo todo el día, todos los días. El ser humano no es un instrumento de medición. No podemos ver en infrarrojo ni en ultravioleta, ni podemos escuchar sonidos demasiado graves o demasiado agudos, no podemos interpretar correctamente números grandes y tampoco somos buenos evaluando posibilidades.

Esto no es lo mismo que decir que las experiencias personales y las anécdotas no sirven para nada o carecen de utilidad o valor científico. No estoy diciendo eso. Ambos son excelentes puntos de partida y son absolutamente necesarios para el proceso de descubrimiento y la investigación de la realidad. Son semillas para una investigación profunda de algo. Por ejemplo, si estamos en un fogón en la playa y se cumplen ciertas condiciones, podemos ver, luego de apagar el fuego, que hemos creado vidrio. Esta experiencia/anécdota luego nos hará investigar por qué pasó eso, y terminamos descubriendo realmente el vidrio.

La idea del método científico es, primordialmente, la de sistematizar el proceso de investigación y reducir la subjetividad al mínimo. Por lo tanto, no admite las anécdotas y las experiencias personales como evidencia, pero sí las admite como objeto de investigación.


Improbabilidad y eventos memorables

Todos hemos escuchado cosas como la siguiente:

“Ayer soñé que estaba volando en avión y cuando me levanté y vi las noticias, había chocado un avión.”
O
“El otro día estaba ordenando mi cuarto y me puse a ver fotos de cuando estaba en el colegio, y hoy, volviendo del trabajo me encontré con un ex compañero que se sentaba al lado mío en Literatura. Hace 10 años que no lo veía!”

Estos eventos son memorables. Hay eventos memorables, eventos no memorables y no-eventos. Generalmente, le damos una importancia sumamente desmedida a los eventos memorables, apenas recordamos los eventos no memorables e ignoramos completamente los no-eventos. Voy a explicar estas categorías en más detalle y seguramente van a darse cuenta de que me refiero.

Evento memorable: un suceso que, por su contenido emocional, su relevancia o relación con nuestra ideología o por sensación de improbabilidad, recordamos con importancia. Un ejemplo sería cualquiera de los casos mencionados anteriormente.

Evento no memorable: Un evento cualquiera que no se destaque demasiado. Por ejemplo, soñar con tu amigo de la infancia y no verlo al día siguiente. Quizás recuerdo el sueño luego, pero no es algo especial.

No-evento: Un evento que ni siquiera es registrado mentalmente como tal, debido a su regularidad, a que ocurre fuera de nuestra percepción, o porque no ocurre (permanece como una posible situación). Por ejemplo, todos los encuentros posibles que, serían un “evento memorable” en caso de presentarse, que no ocurren en un determinado día. O también, romper una taza (un mal augurio) y que no ocurra nada extravagante luego. Si rompemos una taza y luego tenemos un accidente, relacionamos ambos, y la rotura de la taza se transforma en un evento premonitorio.

T. Gilovich, "How we know what isn't so". Si lo consiguen, leanlo.

T. Gilovich, "How we know what isn't so". Si lo consiguen, leanlo.

Una anecdota

Mi madre me dijo una vez “siempre que te estoy por llamar, suena el teléfono, atiendo y sos vos”. En su comentario había un tono de sorpresa que daba pie a una interpretación sobrenatural del evento: quizás era algo de madre-hijo, o una especie de telepatía rudimentaria, o simplemente, una sincronía en nuestra forma de ser y nuestras acciones.

Quizás, planteé yo, no era ninguna de ellas. Quizás, ni siquiera había un fenómeno extraño que era necesario explicar.

Mi madre recordaba el evento memorable: pensar en llamarme y recibir un llamado. ¿Pero, que pasaba cuando pensaba en llamarme y lo hacia, sin que yo la llamara a ella? Esto es un evento no memorable y por lo tanto, ella era incapaz de siquiera aproximar una relación numérica entre ambos casos cuando se lo pregunté. Yo, ciertamente, estaba seguro que ella me llamaba a mi más que yo a ella. Creo que lo mismo es cierto para cualquier relación madre-hijo.

Ahora, hay más eventos a considerar:

–          Piensa en llamarme y se olvida (no-evento)

–          Piensa en llamarme y recibe un llamado de otra persona (no-evento)

–          Yo la llamo sin que ella este pensando en llamarme (evento no memorable) (aunque creo que argumentaría que un llamado de su hijo siempre es memorable)

–          Piensa en llamarme y yo llamo a otra persona (no-evento)

Puesto de esta forma, es fácil ver que la coincidencia a la que ella se refería no es algo “anormal”, todo lo contrario: Es de esperarse que ocurran coincidencias memorables. Lo extraño sería que no ocurran.

Otro recomendado, y mas que el anterior: "El mundo y sus demonios", Carl Sagan

Otro recomendado, y mas que el anterior: "El mundo y sus demonios", Carl Sagan

Criterio

Lo mismo puede decirse de las relaciones encontradas entre los sueños y la realidad. En definitiva, cuando relacionamos un hecho real con algo soñado, estamos encontrando una relación, basada en un criterio arbitrario impuesto luego del evento, entre la realidad y la memoria de una serie de pensamientos surreales que ocurrieron a las 3am mientras dormíamos.

Solo recordamos los aciertos. Si una persona de 30 años tiene en su vida 4 sueños “premonitorios”, eso significa que tuvo al menos 10946 sueños no-premonitorios. Es decir, un 0,00036% de sueños premonitorios. Incluso si tiene 40, seguiría estando muy por debajo de siquiera una cifra entera. ¿Que criterio adoptamos para validar una habilidad premonitoria? ¿Una tasa de acierto menor al 1%?

Además, hay que considerar que estamos hablando de “la probabilidad de que ESTA persona tenga un sueño premonitorio”. Esa probabilidad es ciertamente baja, pero la probabilidad de que “una persona cualquiera tenga un sueño premonitorio” es mucho, mucho más grande.


Que sigue

Voy a seguir este artículo con uno sobre la probabilidad, que es muy importante para entender cómo nuestro propio razonamiento nos puede llevar a creer fuertemente en cosas equivocadas.

Por ahora, queda nuestra indiferencia por muchos eventos que nos rodean y como solemos contar solo los casos positivos y ni siquiera registrar los negativos.

PD: ¿Fue muy largo este artículo? Dejen su comentario.

Libros:
es.wikipedia.org/wiki/El_mundo_y_sus_demonios
http://www.amazon.com/How-Know-What-Isnt-Fallibility/dp/0029117062

4 respuestas a Nuestra percepción – I (Eventos)

  1. Fanacademia dice:

    ¡Ahora si que me diste pie!
    Como bien claro me he expresado en posts anteriores (y sino ahora queda bien clarito), soy ateo… lo cual me ha llevado a innumerables discusiones (no disputas, discusiones) con personas que son creyentes, LAS QUE MERECEN TODO MI RESPETO, PERO CUYAS IDEAS NO COMPARTO (aclaro para no herir suceptibilidades).

    Uno de los argumentos que utilizan es que no es posible que el Universo exista por si sólo sino que debió haber sido creado (como si la propia existencia del Universo fuera una cosa sencilla que ocurre a menudo). Y justamente una de las razones que utilizo es la de la probabilidad. Es como discutir la razón de la vida (en la cual aparentemente Dios tuvo también algo que ver ;))… No es que hay vida en la Tierra porque sí, sino que a lo largo de MILES DE MILLONES DE BILLONES DE EONES la mínima probabilidad de que en uno DE LOS MILES DE MILLONES DE BILLONES de planetas que existen en TODO el Universo se cumplió. O sea, si para que haya vida necesitamos Xi factores, cada uno con una probabilidad P(Xi)<1 y los multiplicamos entre sí, vemos que la probabilidad de que haya vida en ALGUN planeta del Universo es MUY pequeña (prueben multiplicar 0,1 por 0,1 muchas veces y vean como disminuye ese número), pero NO ES CERO. O sea que, a la fuerza, en algún momento del tiempo VA A HABER VIDA EN ALGÚN LADO. Forzosamente.

    Bueno, era eso nomás, quería compartir mi delirio ateo con ustedes.

    • monoespacial dice:

      El argumento de “tiene que haber un creador” es uno de los peores que he encontrado para la existencia de dios. Primero, cabe exponer que las religiones funcionan con Fé, no con lógica ni con razonamiento. Que un religioso intente aplicarle lógica a su fé es un comportamiento que considero paradójico. Se llama “el argumento cosmológico” y es bastante conocido.

      Con respecto al argumento, es incongruente con si mismo:
      a) Todo fue creado por alguien
      b) Por lo tanto el universo fue creado por alguien
      c) Ese alguien es Dios.
      d) Dios no fue creado (por x motivo), el siempre existió.

      Las premisas A y D se contradicen mutuamente, lo cual hace que este argumento sea absurdo y falaz. Por otro lado, la premisa A es erronea. El movimiento de un fluido no es “creado” por alguien, y sin embargo, ahi esta. La mecánica cuántica esta repleta de eventos espontaneos que carecen de causa, como el llamado “Túnel cuántico”, donde una particula ingresa a una zona “prohibida” en forma espontánea. Macroscópicamente sería como que una pelota de tenis en una cancha de paddle cerrada se mueva, se funda con la pared, y aparezca del otro lado, sin que haya actuado ninguna fuerza en ella.

      Por otro lado, si aceptamos, aunque es falso, que todo tiene una causa, entonces tenemos que aceptar que la mayoría de las causas no son llevadas a cabo por entidades, si no por objetos inanimados. El agua se congela y se transforma en hielo por la ausencia de energía, no porque el heladero crea hielo.

      Afirmar, a pesar de todas estas críticas, que debe haber una causa para el universo, y que esa causa es Dios, es un argumento ad ignorantiam: “No se que causo el universo, por lo tanto, se que fue Dios”. Podria haber sido Bugs Bunny, o un unicornio, o el ícono de Mi PC, o, si aceptamos que “dios no tiene causa porque siempre estuvo”, ¿por que no aceptar que quizas el universo tambien siempre estuvo, y que por lo tanto no tiene causa?

      Por ultimo, mi favorito:

      Pretender asignarle una causa al universo es paradójico e incorrecto, ya que el comienzo del universo marca el comienzo del tiempo y el espacio. ¿Que puede preceder, si no hay tiempo en existencia para que algo ocurra? ¿Como uno puede pretender decir algo sobre lo que ocurrió antes de que el tiempo exista? Es aún más contradictorio que decir “Mañana fui al dentista hace 2 horas”.

      Sin embargo, este ultimo, y más iluminante (porque nos puede dejar pensando toda nuestra vida en lo que eso significa), es desconocido para la vasta mayoría de la población.

  2. Fanacademia dice:

    A ver… Hay 2 cosillas por ahí en el medio… La deducción lógica que utilizás viene dada bajo el nombre de TAUTOLOGIA (la mas común es la de que Dios sea capaz de crear una piedra que ni él mismo puede mover). Y la respuesta que siempre obtengo es que la LOGICA no se aplica a la FE (debe ser porque cuando aplicás la lógica, la fe hace agua por todos lados)…

    Con la 2° ya a mas de uno le explotaron neuronas, y es intentar imaginarse que había antes del tiempo t=0 (aunque la pregunta no es muy lógica, ya que si ANTES de t=0 no existía el tiempo como magnitud física, no se puede hablar de ANTES).

  3. Berenjena Urbino dice:

    Esto es suponiendo el tiempo como magnitud constante… pero no es así. Esto es suponiendo que el big-bang es el “origen” y no un evento aislado que pudo seguir a otros o alguna otra teoría más rebuscada, t=0 es simplista, e improbable…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: