Creer

Cualquier persona que se considere a sí misma como escéptica o no supersticiosa seguramente ha escuchado la siguiente frase, dicha con tono negativo, casi despectivamente: “Pero, vos no crees en nada.”

 

Si por creer en algo se refieren a “creer en la existencia de algo para lo cual no hay ninguna evidencia, o, creer a pesar de esa evidencia”, entonces no, no creo en nada. La suposición implícita de la afirmación anterior está basada en la idea (que considero equivocada) de que la fe ciega es una virtud. Realmente no considero que la suspensión del uso de la razón y del pensamiento crítico al evaluar la realidad sea algo bueno. De hecho, considero que es peligroso.

Para la mayoría de la gente, el creer en algo forma una parte integral de su vida, de su ideología y de su forma de ver el mundo. En cierta parte, también forma parte de mi vida y de mi forma de ver el mundo, pero hay una diferencia fundamental: hay que separar las creencias fundamentadas de la fe ciega. Yo “creo” en la ciencia. Creo en la capacidad del método científico de explicar los fenómenos naturales del mundo que nos rodea. Esto es muchas veces deformado en un contra-argumento del estilo “pero la ciencia no puede explicar porque un cuadro es importante o porque una película es graciosa”. Bueno, es difícil explicar algo que no tiene nada que ver con lo que uno quiere explicar. La literatura no puede explicar cómo funciona un cohete. La danza tampoco. ¿Son deficiencias de estas áreas de conocimiento? No. El objetivo de la ciencia es explicar fenómenos naturales. No es su objetivo demostrar la existencia de dios ni de darle sentido a la vida (aunque creo que le da sentdo). Por lo tanto, no puede fracasar en estos campos, ya que no tiene ningún objetivo a cumplir en los mismos.

La “creencia” en la capacidad del método científico es una creencia fundamentada: hay evidencia que la respalda. Creer en la existencia de personas en los departamentos que rodean el mío, o en que la silla en la que estoy sentado no se va a doblar espontáneamente también son creencias fundamentadas. Por otro lado, creer en cosas como “La Ley de atracción”, la homeopatía, la astrología, la numerología y si, dios, no son creencias fundamentadas, ya que no hay evidencia a favor de estas ideas.

Antes que salten a dejar un comentario, les ruego sigan leyendo:

Una de las cosas más importantes de creer en dios es justamente el hacerlo ciegamente. ¡Las religiones no se basan en evidencia y no pretenden hacerlo! Cualquier religioso que intente proveer evidencia a favor de la existencia de dios esta malinterpretando fundamentalmente el objetivo de su propia creencia, la cual es muy clara: solamente requiere de fe. Justificar una creencia en dios con evidencia es absurdo, ya que se trata, explícitamente, de una forma de pensamiento que valora la fe sobre la evidencia. Personalmente, no comparto esta postura. No considero que la fe sea un valor.

 

El mundo sin creencia

¿Qué atractivo puede tener un mundo donde no hay los misterios de las supersticiones, la energía, la conexión espiritual entre cada uno de nosotros, dios y el alma? ¿Qué sentido tiene vivir, si no hay una vida después de la muerte? ¿Qué moral puede tener alguien que no cree en una justicia final, alguien que considera que el universo es indiferente a nuestra existencia?

Vamos por partes. Creo que el mundo es enormemente más atractivo cuando no se encuentra cubierto por la niebla de falsedades y medias verdades de las pseudociencias y las supersticiones. Hay cientos de misterios en los que la ciencia se mete día a día, descubriendo a veces mucho, a veces poco, pero siempre avanzando. ¿Qué había antes del Big Bang? ¿Qué es la energía oscura? ¿Por qué las cosas tienen masa? ¿Por qué algunas cosas no tienen masa? ¿Qué es el tiempo? ¿Cómo funciona la gravedad? ¿Cómo se originó la vida en nuestro planeta? ¿Existe vida en otros planetas? Son solo algunas preguntas. Muchas veces, son preguntas simples que se le podrían ocurrir a un niño, pero las respuestas son sumamente complicadas y difíciles de obtener. Pero, ahí está, es ese el atractivo: ser un niño. Explorar. Descubrir. Creo que la diferencia entre la ciencia y la pseudociencia es que una descubre, mientras que la otra, cubre. Una cambia sus conclusiones según avanza su conocimiento, la otra, cambia su conocimiento para no cambiar sus conclusiones.

No creo que haya vida después de la muerte, y creo que esta postura hace que la vida sea más importante. Si hay una vida después de la muerte, entonces esto es solo un preludio, una pantalla de “cargando” para lo que viene después. Pero, si esto es lo único que hay, entonces hay que aprovecharlo.

Respecto de la moralidad, es un tema demasiado extenso como para tratar ahora, pero solo digamos que prefiero que el comportamiento moral sea fundamentado por la razón y no por una cámara de seguridad en el cielo.

 

Espiritualmente

Quizás uno de los aspectos más fascinantes y menos entendidos de la ciencia tiene que ver con la forma en la que todos estamos conectados. Poquísima gente se da cuenta que no hace falta recurrir a una energía mística, a un campo de fuerza cósmico, a la telepatía o a lo que sea para concluir que todos estamos conectados. No creo que estemos todos conectados: se que lo estamos. Los átomos de oxigeno que están hoy en este planeta son los mismos que estaban acá hace millones de años. Sí, estamos respirando el mismo aire que Napoleón, Einstein y los dinosaurios. Parte de los átomos de carbón de su cuerpo quizás pertenecían a la madera que nuestros ancestros quemaban hace miles de años para cocinar su comida. Antes de eso, estuvimos dispersados por el espacio exterior durante billones de años. No nos podríamos reconocer en esas condiciones, pero ahí estaba el planeta, nosotros, nuestros padres y nuestros hijos que aun no han nacido. Pero eso era antes. Hoy, el movimiento de mis dedos mientras escribo afecta la órbita de todos los planetas del sistema solar. Hoy no me corté las uñas: ese peso extra atrae gravitacionalmente a la estrella Aldebarán un poco más hacia mí. Es una fuerza débil, pero ahí está. Estrictamente, el mero hecho de existir en un lugar, aunque sea por un segundo, ya ha cambiado al universo. No sé si se dan cuenta de que esto no es mentira. Esto es lo que la ciencia nos dice que es la realidad. No hace falta fe. No hace falta creer. Hay toneladas de evidencia a favor de esto. Antiguamente, se desarrollaron un montón de ideas y de mitologías destinadas a elevar y dar relevancia a nuestra existencia. A hacernos sentir parte del cosmos. Hoy no necesitamos seguir mintiéndonos, lo podemos demostrar. ¿Y al morir? Bueno, no recuerdo como eran las cosas antes de nacer, pero supongo que no serán muy distintas. De todas formas, ya mis movimientos habrán afectado las orbitas de los cuerpos celestes. Mi cuerpo habrá transformado parte de la materia energía que le dio vida en primer lugar. Cada interacción es trascendente. Ciertamente, hoy soy quien soy por quienes fueron antes. De haber sido distintos o de no haber sido, entonces yo no sería quien soy. Ciertamente, de haber sido concebido otro día, otro minuto u otro segundo, no sería yo tampoco. ¡Qué improbable es ser uno! Tantas cosas conspirando contra mi existencia y sin embargo, acá estoy. Que arreglo tan complejo de eventos que van desde la creación del universo hasta mi presente ser.

Como dijo Carl Sagan: “Para hacer una tarta de manzana, primero hay que inventar el universo.”

 

Espero haber mostrado que no hace falta creer para poder asombrarse. No hace falta creer en las hadas para maravillarse con un bosque, o en extraterrestres, para fascinarse con las estrellas. De hecho, cuanto más conocimiento uno tenga, más capacidad de asombro. Eso es la ciencia para mí. La ciencia tiene la permanente capacidad de asombrarme y sorprenderme día a día, haciéndome sentir por siempre, un niño.

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One Response to Creer

  1. paulo dice:

    creer es importante.. quien no cree en algo esta perdido en su propia mente.
    para lograr cosas en la vida es importante planearlas y pensar pues el hombre no es nada sin inteligencia y sin pensar. pero en verdad te digo un hombre puede pensar muchas cosas, en 1000 si lo prefieres pero basta creer en 1 para tener el animo y la fuerza para lograrlo.
    no se trata de creer en cualquier cosa
    creer es un tanto mas cercano a confiar pero no es lo mismo tampoco,…. pensar es distinto.
    se trata de creer en lo bueno, en las cosas buenas de la vida en aquello que te motiva aquello que infunde fuerzas.
    creer no es un proceso mental o un concepto
    si eres intelectualoide no lo comprenderas “nunca”
    porque entre pensar y creer es mucha la diferencia
    pues el que piensa se atrapa en su propia mente
    pensar que crees es un engaño de la mente
    ¿que es la felicidad?
    ¿que es la verdad?
    la ciencia no puede hablar mas que de quimica en el cerebro ja eso es una necedad
    la filosofia tampoco es la respuesta de todo.
    En el mundo intelectual se puede teorizar bastante de la felicidad y entre cientificos y filososfos, sin embargo, sino sientes felicidad es un concepto frio y absurdo.¿que opina un sicologo, que opina un medico, que opina un filosofo?
    por otro lado la ciencia se basa en el metodo cientifico es sabido, pero en las cosas grandes solo debes confiar en lo que otros han dicho.
    “la ciencia confia en lo que ve”. dicen.
    la pruebas y evidencias son todo en la ciencia necesita.
    los faltos de entendimiento confian solo en numeros
    y en filosofias y cuentos cientificos
    confias porque otros confian.
    la ciencia dijo el mundo es redondo pero nadie creyo
    hasta que vieron. muchos locos habian entonces que decian que la tierra era redonda nadie confio en ellos.
    entonces te pregunto
    ¿crees realmente o piensas que crees?
    a caso crees que la evolucion es la verdad porque don
    Charles Darwin en su obra
    “El origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas preferidas en la lucha por la vida”, publicada en 1859
    ¿lo leiste o solo confias en ella?
    piensas que confias?
    crees?
    confias en el dinero?
    crees en el dinero?
    confias en los libros de historia?
    crees en los libros de historia?
    ya… con eso basta para hacerte pensar un poco.
    creer es otra cosa mi estimado.
    los Estados Unidences confiaron en su bomba atomica
    confiaron en su ciencia.. ahora por su parte temen
    que paises que piensan distinto o con otras creencias tengan la tecnologia de la bomba.
    creyeron que la bomba era buena y no lo era
    confiaron en la ciencia….
    los rusos en el desastre de Chernobyl confiaron en la tecnologia de sus maquinas en otras palabras en su ciencia y que ocurrio?
    cree en lo bueno y podras pensar que probablemente
    con cierto grado de confianza que dios existe, experimenta hombre de ciencia porque solo si eres justo lo descubriras.

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